DEFENSA JURÍDICA PREVENTIVA vs DEFENSA JURÍDICA REACTIVA

¿Qué es lo que conocemos por defensa jurídica los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en el ámbito profesional cuando nos imputan?

 De forma intuitiva, lo primero que se nos viene a la mente, es la imagen del abogado al que confiamos nuestra causa, y posiblemente no conocemos de nada y empezamos a estar  estremecidos y atenazados por el miedo. Miedo a la situación creada a raíz de la citación que hemos recibido desde el juzgado en la cual se nos citaba junto a una palabra: “Comparezca a las XXX horas en calidad de IMPUTADO”.

Ésta, compañeros, es la situación en la cual acudimos al abogado, al objeto de que nos ampare de un “status quo” que nos puede acarrear fatales consecuencias, que afectan de forma palmaria a todo lo que amamos y queremos, es decir, incide radicalmente en nuestra vida, nuestro ánimo, nuestra profesión y lo más importante: nuestra familia. Es sin duda la reacción más perniciosa que la administración puede adoptar contra nosotros.

Esta actuación es la “clásica”, la que como se ha indicado previamente, es aquella que a todos se nos viene directamente a la mente cuando se nos indica que se nos va a proporcionar defensa jurídica por parte del sindicato al que estemos afiliados o al despacho de abogados al que nos encontremos adscritos. Es decir, en este momento, nos vemos abocados a una inseguridad emocional y sufrimiento,  tanto familiar como personal a todos los niveles. Y no es baladí tal impronta, cuando nos vemos en manos de algunos abogados para los cuales podemos llegar a ser, tan solo, una fuente de ingreso más y difícilmente hallamos a alguien que infiera los sentimientos que hemos citado antes, ya que, un letrado, depende de que todos los meses le entren varios casos, pues debe atender gastos y por ende, debe recibir ingresos regulares, obviamente.

Asimismo, pasamos a ser “víctimas” del sistema judicial, es decir, entramos en la vorágine de un sistema saturado, despersonalizado, en el que pueden considerarnos como “más trabajo”, y no como aquellos que tienen en su deber, defender en la calle el orden, adoptar decisiones en segundos sobre situaciones que el sistema puede “cavilar” en meses.

No procede buscar en el sistema un entendimiento sobre nuestra labor, o por todas las circunstancias que nos movieron a actuar de una forma concreta, pues lo único que hallaréis es una aplicación de la ley de forma quirúrgica y ajustada a derecho.

Por si no fuera suficiente, nuestra administración, para cual trabajamos, en muchas ocasiones procederá a suspendernos de forma “cautelar”; es decir, que mientras se “aclara más o menos” como se han producido los acaecimientos que nos han llevado a tan temida situación, adicionalmente nos privan de nuestro sustento, de nuestro empleo y emolumentos.

Da igual los méritos que detentemos y son indiferentes los sacrificios que hayamos llevado a cabo. A partir de ahí nos convertimos en “parias” para esta administración, la cual, para salvaguardar una potencial “proyección pública en los medios de comunicación” de nuestra situación de imputado por trabajar y proteger al ciudadano, nos “separa cautelarmente para dar ejemplo de probidad”.

Éste, compañeros, es el escenario previo a solicitar la clásica defensa jurídica. En caso de albergar dudas o estimar que es una proyección exagerada, por favor, no os quedéis con la incertidumbre. Preguntad a un compañero que haya padecido esta situación, interpelarle sobre los escalofríos que le recorrieron la espalda, sobre el sufrimiento de ver una “Espada de Damocles” pendiendo sobre su cabeza, sobre las noches sin dormir, acerca del sufrimiento de su familia. Este compañero os dará fe de su experiencia cercana a lo expuesto.

Esta defensa, es lo que en TDPE® denominamos DEFENSA JURÍDICA REACTIVA es decir: aquella que se lleva a cabo cuando el mal está hecho, cuando ya hemos recibido la carta del juzgado , cuando desearíamos con toda nuestra alma dar marcha atrás en el tiempo.

Pues bien, una vez expuesto el contexto previo, TDPE® opta por una solución que trate de paliar en la medida de lo posible tal estigmatización: atacar la causa antes de que se produzcan las consecuencias, es decir lo que designamos DEFENSA JURÍDICA PREVENTIVA. El dicho….”más vale prevenir que curar” se hace dúctil a esta filosofía.

juez

Analicemos, demos un paso atrás: ¿Por qué nos imputan?

Tras un estudio de la casuística llevado a cabo por el equipo técnico jurídico de TDPE®, nos hemos apercibido de que tales razones  son situaciones acotadas, es decir, en un alto porcentaje de las ocasiones, los supuestos suelen darse por delitos usualmente repetitivos:  lesiones,  denuncias de malos tratos, ya sea por denuncia del detenido o por terceros, torturas, trato degradante, supuestos de legítima defensa en los cuales no se nos aplica la misma como una “eximente” y nos imputan por las lesiones causadas al sujeto que nos trataba de zaherir y las detenciones ilegales.

¿Y por qué siempre solemos caer de forma reiterativa en tales imputaciones?

Evidentemente por la falta de preparación formativa técnico jurídica para afrontarlas con las debidas garantías “técnico procesales”, a través de una formación en el uso previo de la fuerza que nos otorgue el entendimiento y aplicación de las bases legales de actuación antes de la aplicación de la fuerza. Y ultimando la formación de la aplicación, es decir, de lo necesario para controlar la situación,  con la fase posterior, con la fundamentación de las acciones realizadas, con esas bases legales aprendidas y aplicadas, en la comparecencia, atestado y base jurídica que, entonces sí, de forma mucho más fácil y ordenada, podrá hacer defender nuestro abogado. En otras palabras, además de hacerlo bien, debe parecer que lo hemos hecho bien. Además de haber aplicado la fuerza de forma necesaria y justificada, hemos de hacer entender que lo hemos hecho así.

Con ello, TDPE® ha desarrollado un programa destinado a dotar de la gnosis adecuada a los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, en todas las fases del uso de la fuerza: previa, aplicación y posterior, con la unión integral de las bases tácticas, técnicas y jurídicas.

No es la clásica “formación” destinada a perfeccionar nuestras habilidades para ser mejores policías de cara a beneficiar al sistema. Es decir, no son cursos, por ejemplo,  de “alcoholemia” para hacer mejores denuncias y que la administración las cobre sin ningún problema. O no son cursos de “extranjería” para que seamos más eficientes detectando extranjeros irregulares o ilegales, así como un largo etc de cursos de formación para hacernos “mejores Policías por y para el sistema”, sin que al sistema le importemos un ápice cuando somos IMPUTADOS.

TDPE® se ha especializado en dotar a los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de los conocimientos básicos pero cardinales a la hora de afrontar una situación en LA QUE PELIGRE NUESTRA INTEGRIDAD FISICA Y NUESTRO TRABAJO, EN LA QUE PODAMOS SER IMPUTADOS. Es lo que hemos denominado DEFENSA JURÍDICA PREVENTIVA, es decir, cómo evitar que esas situaciones que hemos indicado, predefinidas, en las que normalmente podrían fácilmente imputarnos, la afrontemos con unas pautas predefinidas en su actuación y ulteriormente sepamos “escribirlas” es decir, tal como se ha indicado antes….” Para ser bueno, hay que serlo además de parecerlo”. Una formación integral de las tres fases.

Ante cualquier situación que implique el uso de la fuerza, en la que hayamos realizado una acción con resultados que deban luego fundamentarse y justificarse, puede haber la tentación de aplicar lo que nos tienen dicho: “solo hay que poner los hechos, los fundamentos de derecho los conoce el Juez”……Craso error, compañeros, craso error. Los fundamentos de derecho los hemos de conocer nosotros para que la actuación se aplique de forma correcta a esas bases legales y luego saber narrarlas.

Por ejemplo: Nos reclaman porque un sujeto está en un bar en un estado de alteración muy alto, con un cuchillo jamonero en las manos. Entramos, el tipo nos ataca y nos vemos obligados a defendernos haciendo uso del arma de fuego. Una situación típica, pues todos sabemos que es sumamente complicado gestionar esta situación con “técnicas de gimnasio” y poder manejar una situación de este tipo ante un sujeto que es un agresor de verdad, con un cuchillo real y con ánimo certero de hacernos daño.

En un muy alto porcentaje de las ocasiones, podríamos terminar imputados por homicidio involuntario o por lesiones.. Y a la jurisprudencia me remito: que si nosotros hemos provocado el estado de necesidad entrando al lugar y la reacción virulenta del sujeto, que si no ha sido el sujeto el que ha actuado contra nosotros en primer lugar y una serie de cuestiones que, aunque parezca kafkiano, son reales ya que esta cita es extraída de una sentencia condenatoria contra un compañero al cual apuñalaron en una ocasión y disparó al sujeto hiriéndolo.

Como veis, se actuó de forma intuitiva, sin el conocimiento necesario, en la certeza de actuar conforme ley y acto seguido se escribió tal cual había ocurrido y se volvió a escribir mal, sin justificar conforme la visión de los que nos van a juzgar y se les dio a éstos y a la acusación particular del agresor la cuerda para “ahorcarnos” legalmente.

Tras analizar toda esta casuística, TDPE® se ha propuesto disminuir drásticamente las imputaciones a través de un pionero programa que radica en la simpleza y concreción de su contenido, un contenido dirigido única y exclusivamente a prevenir este tipo de situaciones tasadas, es decir, situaciones peligrosas PARA NOSOTROS, a través de una formación técnico jurídica que integre las tres fases del uso de la fuerza.

Sin la debida formación, ocurre que tras finalizar el trabajo y tras una intervención donde se aplicó la fuerza, nos vamos a casa, pensativos, meditabundos, con el temor en el cuerpo pensando……¿Habré hecho lo que debía? ¿Debería haber hecho esto o aquello? ¿Debería haber escrito lo uno o lo otro?. Me llegará la carta con la temida palabra?

Compañeros, es esencial, que dominemos estas materias, pues como os hemos dicho es fundamental que pensemos en nosotros y en nuestras familias, sufridoras últimas de las consecuencias de una intervención basada en la intuición y la reacción pero sin fundamento técnico jurídico, tanto en el momento de la intervención como en su narración en la comparecencia.

Por lo tanto, se torna cardinal esta vertiente de defensa jurídica propuesta por TDPE®, la DEFENSA JURÍDICA PREVENTIVA, es decir, la que se realiza antes a través de una formación y es aquella que está integrada en nosotros, la primera línea de protección contra las imputaciones por llevar a cabo nuestra labor, por querer servir a la administración que en muchas ocasiones nos deja de lado, nos arrojará a los “cascos de los caballos” por esa malentendida proyección de “probidad” ante cualquier actuación que sea objeto de “reproche penal”.

Para tal proyecto, TDPE® cuenta con el único PERITO TITULADO EN ESPAÑA EN EL USO DE LA FUERZA, y que forma parte del equipo técnico jurídico, el cual nos aportará las líneas básicas para la actuación en las situaciones que han sido citadas previamente y por las cuales se producen el mayor índice de las imputaciones y que aportará en la formación esa visión técnico jurídica fundamental para hacer una previsión de lo aprendido para que sea ajustado en derecho en el momento de aplicarlo.

El equipo técnico jurídico, compuesto por formadores de probada experiencia táctica y técnica y el gabinete de abogados especialista en la defensa jurídica de policías, con dicho programa de formación,  dotarán a los agentes de los elementos básicos a la hora de articular los conocimientos jurídicos y técnicos de la aplicación del uso de la fuerza para, posteriormente,  “explicar” en la comparecencia “cómo se han producido los hechos”, a los efectos de dotar a nuestra narración de los componentes técnico-jurídicos destinados a que no nos “suicidemos” de antemano con una narración fáctica que, sin pretenderlo, nos deje en una situación de inclusión en los marcos que definen los delitos que ulteriormente nos imputarán.

TDPE® siempre ha sido pionero en todas sus acciones: en el equipamiento policial, en la concepción de la formación en cuanto a los condicionantes psicofísicos y, ahora, en la inclusión de la parte jurídica como fundamento de todo el resto de conceptos tácticos y técnicos.

No te bases en la reacción, puede que sea tarde. Usa el sentido común: previene, por ti y por tu familia.

J.N.

Abogado y policía, experto en el uso de la fuerza del equipo técnico jurídico de TDPE®

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s