NO ENTRA EN EL SUELDO

En febrero de 2018, mientras la Vigilante de Seguridad Privada Dª BNZ se encontraba realizando sus labores profesionales en un centro oficial, observó a un ciudadano, asiendo fuertemente del brazo a la que posteriormente se identificó como su consorte y dirigiéndose al interior del mentado centro oficial.

En ese momento, nuestra compañera procedió a interceptar a ambos, indicándoles que únicamente podían pasar al recinto de recepción donde se encontraban los funcionarios las personas que tenían cita previa.

Acto seguido, el ciudadano, exhibió un justificante de cita previa, donde únicamente aparecía su esposa, como titular de la prestación a recibir.

Nuestra compañera, indicándoles las pautas marcadas en el Derecho de Admisión del centro público, le expuso que únicamente podía pasar al interior su esposa y que él debía de aguardar en la sala de espera al igual que el resto de los acompañantes de las personas que debían ser atendidas por los funcionarios.

No obstante, el varón originario de Marruecos, le indicó que él debía de entrar, pues las mujeres no sabían explicar las cosas y él como varón debía dar su permiso para cualquier acto que realizara su desposada.

Tras volver a reiterar nuestra compañera lo antedicho, no entrando en la valoración personal de lo expuesto por el sujeto y tan solo actuando profesionalmente, comenzó una diatriba lacerante contra la Vigilante de Seguridad Privada, indicándole entre otras vituperaciones, que ella era una mujer y aunque fuera Vigilante de Seguridad, no podía dirigirse a él ya que era un varón. A continuación procedió a cogerla de la camisa a la altura del pecho y la zarandeó sin causarle lesión alguna.

Inmediatamente se llamó a la Policía, la cual interceptó al sujeto en las inmediaciones del lugar y lo identificó.

Tras solicitar nuestra compañera los servicios de la Defensa Jurídica del Centro TDPE®, se procedió a interponer la correspondiente querella criminal por un delito de maltrato de obra.

En un primer momento, el Juzgado procedió al archivo y sobreseimiento de los hechos, al entender que la levedad del acto no quebraba ningún bien jurídico protegido.

No obstante se recurrió a la Audiencia Provincial, la cual estimó los argumentos argüidos por el letrado del Centro TDPE® y ordenó al Juzgado que procediera a reabrir el caso por el delito citado «ut supra«.

Dado que el letrado del Centro TDPE® estimó que dicho Juzgado había prejuzgado y que su entendimiento del caso estaba predeterminado, solicitó la abstención del Juzgador.

Tras ser repartido a otro Juzgado, se celebró el Juicio cuya sentencia recogió como hechos probados los indicados previamente y por ende, determinantes de la existencia de prueba de cargo de entidad suficiente  a fin de enervar el Derecho a la Presunción de Inocencia del ciudadano y logrando que se condenara al mismo por un delito de maltrato de obra contra nuestra compañera.

Desde aquí  felicitamos a Dª BNZ por batallar para proteger sus Derechos ante actos que apriorísticamente podrían parecer baladíes, incluso ante determinados órganos judiciales; pero la determinación de la defensa jurídica del Centro TDPE® en la defensa de nuestra compañera y su resolución a seguir luchando por su dignidad, conquistó el resultado perseguido y el resarcimiento del quebrantamiento soportado

Desde aquí felicitamos a la compañera, por no rendirse, por tu tenacidad y por defender tu honor, tanto personal como profesional, que es nuestra bandera profesional.

Gracias por confiar en nosotros. Protegemos a los que nos protegen

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